EL LAGARTO DE JAÉN
En
el venero que hay frente de la iglesia de la Magdalena vivía un
lagarto muy grande que se comía a cualquier persona o animal que se
acercara a por agua o a beber, y ya no había quien saliera de sus
casas en el barrio de la Magdalena, ni para trabajar, de lo asustadas
que estaban las personas.
Un pastor pensó en una forma de acabar con
el monstruo, desoyó un cordero, cosió la piel por todos lados menos
por los extremos y la rellenó de materia seca. Luego ensangrentó la
piel para que pareciera un cordero muerto. Colocó la piel del
cordero rellena de materia seca a la entrada de la cueva, prendió
fuego a la yesca y dando un salto se apartó.
Salió el lagarto y engulló el cordero
simulado, la yesca le abrasó las entrañas y le hizo reventar. Con
ello cesó el peligro y se celebró la memoria del pastor.
Desde entonces todos los años se celebra
una fiesta en el barrio de la Magdalena en memoria del lagarto y del
pastor.